un tal marra

mentras haxa escrav@s voluntári@s, haberá amos, e portanto, non haberá persoas libres

fotos_713 ou non, non sei…

©XOSÉ MARRA

Lugo, 11 xuño 2014          ©xosé marra

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2014/06/27 Posted by | fotografia, Uncategorized | 1 Comentário

fotos_712 carteiro

©XOSÉ MARRA

Lugo, 19 xuño 2014          ©xosé marra

2014/06/21 Posted by | fotografia, Uncategorized | Deixe um comentário

o inxenioso libertário lizanote da acrácia

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2013/03/09 Posted by | Uncategorized | 3 comentários

no seu siléncio

Tamén hoxe fai sol e voan

as bolboretas limoeiras.

Todo está máis calado.

Hai un ano que marchou miña mai.

No seu siléncio.

Camiña o reloxo

e o ar move algunha folla da cerdeira.

2008/04/06 Posted by | Uncategorized | 2 comentários

saudo a un libertário

FERNANDO FERNÁN-GÓMEZ

Fragmento do Epílogo da novela La Puerta del Sol :

“El 6 de agosto de 1945 se elevó, como por arte de magia, en una ciudad japonesa, una bellísima columna de humo blanco ( algunos historiadores dicen que rojo) de siete kilómetros de altura. Existen fotografías y documentos cinematográficos que atestiguan la belleza de este prodigio escénico. Todos los dioses de todas las religiones  habían permitido que los hombres, en el ejercicio de su libre albedrío y como prueba de su dominio de las ciencias, arrojaran sobre la ciudad de Hiroshima, de unos trescientos mil habitantes, la segunda bomba atómica — la primera, experimental, había sido lanzada tres semanas antes en un desierto de Nuevo México –. Los efectos producidos por el ingenio fueron los más espectaculares que hasta la fecha se habían conseguido en los teatros de las guerras. La ciudad quedó transformada en un horno gigantesco del que surgió un viento huracanado que avanzó a más de mil kilómetros por hora. Se calcularon en cien mil los muertos, en su mayoría civiles, y otras veinte mil personas morirían pocos días después, tras horribles sufrimientos, a causa de las radiaciones. La superficie destruida, de la que desapareció todo vestigio de vida animal o vegetal, fue de diez kilómetros. La bomba había recibido el simpático nombre de Little Boy (Muchachito, diríamos nosotros). Ninguno de aquellos ciento veinte mil japoneses muertos tiene, al parecer, relación con el presente relato. Si menciono aquí tal acontecimiento histórico es porque, gracias a él, Estados Unidos y Japón firmaron la paz y con ello terminó la guerra en la que había hallado el tránsito a la nada nuestro amigo Miguel Gómez, conocido entre sus compañeros por Bakunin.

Los vencedores de la guerra trazaron un nuevo mapa de Europa. En cuanto a la situación de España, Estados Unidos, tras algunos años de dudas políticas, decidió apoyar la dictadura del general Franco hasta su muerte, incluso durante los años de ostensible deterioro físico. Después se restableció la monarquía constitucional, hereditaria, democrática, parlamentaria y capitalista.

El Espíritu Santo descendió para designar unos cuantos papas y sólo se equivocó en uno.

En Estados Unidos, por el incontenible afán de parecerse a Roma, asesinaron al presidente de mejor aspecto que habían tenido hasta la fecha.

El general Franco murió, a pesar de que muchos exiliados, en México, en Argentina, en Francia, en Rusia, llegaron a creer que era inmortal.

También murió el compañero libertario Melchor Rodriguez, director general de Prisiones en el Madrid de la guerra civil, al que la gente de derechas llamó el ángel rojo. En su entierro, ante la bandera roja y negra de la FAI, un numeroso grupo de católicos rezó el Padrenuestro.

( … … )

En el interior de la península los grupos anarquistas fueron casi inoperantes. Desde Toulouse organizaron repetidas veces atentados contra Franco, que no dieron ningún resultado.

Los chinos (los comunistas) organizaron mejor una resistencia y una propaganda que resultaron totalmente inútiles.

El teatro de magia, que había pasado de moda años atrás, no volvió a recuperar la predilección de las clases populares.

En el poder, una vez derrotadas las sucesivas revoluciones utópicas, siguen los de siempre.

Ahora hace frío. El césped del jardín ha amanecido cubierto de escarcha. Por las rendijas de puertas y ventanas se cuela un vientecillo helado que viene de la sierra. Pero luce el sol y en la pradera asoman algunas florecillas silvestres, entre ellas una sangrante amapola, que anuncian la inevitable llegada de la primavera.

Madrid, 1992-1995.”

©FERNANDO FERNÁN-GÓMEZ

(Fragmento do Epílogo da novela La Puerta del Sol )

2007/11/22 Posted by | Uncategorized | Deixe um comentário